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La historia de la
cerveza se remonta a la era mesopotámica. De ahí provienen primeros indicios
de la elaboración de esta bebida, de nombre Sikaru, la que se obtiene
mediante fermentación de cereales en agua, con levadura y otros elementos,
los que darán, finalmente, su refrescante y especial sabor.
Pero el asunto no es tan fácil. A continuación, una revisión de los pasos
para obtener una buena cerveza.
El primer paso es el malteo de la cebada, esto consiste en humedecer el
grano bajo temperatura y humedad controladas. Ante la aparición de la
germinación se procede a secar la cebada, logrando que el almidón se
convierta en azúcar, a la vez que también se procede a su tostado,
añadiéndole ese aroma y color característico.
Una vez obtenida la malta se procede a su molienda y posterior encuentro con
el agua. Este proceso, que mezcla el agua y la malta revolviéndola
permanentemente y a determinadas temperaturas, se llama maceración.
Terminada la maceración, se filtra la mezcla para obtener un líquido rico en
azúcar y almidón. Este líquido es llevado a una cocción que esteriliza la
mezcla durante 2 horas. Es entonces cuando se agrega el lúpulo en forma manual,
el cual le dará a la cerveza ese tradicional sabor amargo y un aroma
especial.
Una vez cocinado este líquido, al cual llamaremos mosto, se procede a su
enfriamiento ya que pronto se le agregará la levadura. Esta será la
encargada de transformar los azúcares del mosto en alcohol, gas carbónico y
compuestos aromáticos, responsables de la efervescencia en el proceso
fermentativo.
La fermentación se lleva a cabo en dos etapas. La primera, donde al cabo de
unos 15 días se obtiene una cerveza joven, y la segunda, o secundaria, será
la encargada de madurar la cerveza y asentar su sabor. Este proceso también
es conocido como maduración y se lleva a cabo durante un período de 15 a 20
días.
Como paso final, llegamos al filtrado de la cerveza y posterior
almacenamiento, ya sea en barriles o en botellas. En el caso de estas
últimas, se deberá realizar un pasteurizado de la cerveza para lograr una
conservación natural de hasta 12 meses.
Así se obtiene la cerveza, pero dentro de su proceso de elaboración hay
distintos factores que inciden para conseguir distintas variedades. Éstas se
clasifican principalmente por el tiempo de maceración de la cebada malteada,
por la temperatura usada en la fermentación del mosto y por el tipo de
levadura usada. Los grupos de clasificación son: Lager, Ale, Lambics,
Porters y Stout, de
trigo y especiales.
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